Diseño e implementación de un sistema integral de climatización de alta eficiencia para un complejo deportivo multiusos, priorizando la calidad del aire y la eficiencia energética.
El polideportivo, con capacidad para 3.000 personas, presentaba fluctuaciones extremas de temperatura y humedad entre las diferentes zonas (piscina, pistas, gradas). El sistema existente era ineficiente, con un alto consumo energético y una incapacidad para mantener un confort térmico uniforme, afectando tanto a atletas como al público.
El reto principal era renovar la infraestructura sin interrumpir las actividades diarias del centro y respetando las restricciones estructurales del edificio histórico.
Modelado CFD (Dinámica de Fluidos Computacional) para simular el comportamiento del aire en cada escenario de uso, identificando puntos críticos de estancamiento y pérdida de calor.
Integración de intercambiadores de entalpía para capturar el calor del aire extraído de la piscina y reutilizarlo en el precalentamiento del aire de ventilación de las gradas, reduciendo la carga de la caldera.
Implementación de una red de sensores y actuadores independientes para cada área (piscina, vestuarios, pistas), permitiendo un control granular de la temperatura y humedad desde una plataforma central.
La ejecución se realizó en fases nocturnas durante 6 meses. Se instalaron unidades de tratamiento de aire (UTAs) modulares con sistemas de deshumidificación por rueda desecante específicas para la zona de la piscina, y fan coils de alta eficiencia en las áreas secas.
El proyecto está respaldado por informes de auditoría energética, certificados de cumplimiento de normativa RITE, y datos de monitorización continua del primer año de operación.